Por mucho que me duela decir ésto , el gran Adolfo Cabrales se equivoca , y no una , ni dos , sino tres veces.
Porque ni todas las cosas que al mar tiramos nos las devuelve siempre la marea ni la vida te dará los besos que tu puedes dar. No , no es así , la vida no es justa, creo es de las pocas cosas que sabemos de la vida. No recibes lo que das y tampoco regresan las buenas o malas acciones que hagas. Ésto es una caja de sorpresas que da mimos y arañazos sin sentido , de manera aleatoria. No quiero decir que no se pueda cambiar lo que te acontece sino que la mayoría de las veces no sirve de mucho sonreír si lo que esperas es una sonrisa de vuelta. El mas mínimo gesto de amabilidad puede causar una tormenta de arena o formar una gran carcajada colectiva. Siempre la realidad es circunstancial y debes de estar preparado para recibir la mas extraña respuesta. Todo es capricho y despropósito , todo forma parte de un sin sentido que está fuera del control hasta de los soñadores.Nada sigue unas reglas que podamos entender , nada.
Después de un invierno malo no siempre tiene porque venir una mala primavera , por lo menos en mi caso , hoy , no. Hace unos meses , aún con el frío calándome los huesos, me dijeron que para vivir la primavera hay que vivir antes el invierno. En ese momento me pareció algo muy estúpido , claro que primero viene el invierno y después la primavera , pero hoy lo entiendo al detalle. Para admirar los rayos del sol hay que haberse mojado muchas veces las zapatillas con la lluvia , para dar mérito a los colores de las campos hay que haber pasado muchas tardes grises sentado en un banco.No tendría ninguna lógica secarse sin antes haberse mojado.
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